31 de julio de 2015

¡Viva Kafka!

Me gustó:

“A Félix Grande, kafkiano acérrimo, le gustaba recordar las palabras de Ernesto Sábato cuando en una conferencia alguien le preguntó por las relaciones entre Borges y Kafka. Sábato dijo que entre Borges y Kafka existía la misma relación que puede haber entre un brillante fuego de artificio que ilumina el cielo y el incendio de un orfanato”.
Fuente: ¡Viva Kafka!

18 de mayo de 2015

Homenaje a Juan García Ponce: Reseña

Homenaje a Juan García Ponce
Juan Antonio Rosado
Siempre!

En 1994, cuando Juan García Ponce aún vivía, entre otras actividades, yo colaboraba con Armando Pereira para la futura realización del Diccionario de literatura mexicana, siglo XX. Esta obra contaría, entre otras muchas, con entradas como Generación del Medio Siglo, Casa del Lago, Revista Mexicana de Literatura y S.Nob, relacionadas todas con el escritor yucateco, en quien empecé a interesarme gracias a Pereira y a mi lectura de De Anima (1984), sobre la cual publicaría un ensayo en el suplemento Sábado, dirigido en esa época por mi admirado maestro Huberto Batis. Luego este ensayo se recogería en La escritura cómplice: Juan García Ponce ante la crítica. En esa época recibí también una invitación de la Universidad Veracruzana para participar en un homenaje a García Ponce: "Imagen primera de una generación". Allí conocí a Magda Díaz y Morales, crítica literaria y estudiosa del escritor yucateco. Los textos presentados se recogerían después en el voluminoso tomo Juan García Ponce y la generación del medio siglo.

Aquella experiencia fue la raíz no sólo de mi fascinación por la obra de Juan, quien luego se contactaría conmigo (ignoro cómo lo hizo) para invitarme varias veces a charlar con él en su casa de Coyoacán, sino también de otro libro voluminoso: Erotismo y misticismo: la literatura erótico-teológica de Juan García Ponce y otros autores en un contexto universal, publicado en 2005, ya cuando Juan García Ponce había muerto. Diecisiete años después de la experiencia de 1994 en Xalapa y siete años después de la publicación de Erotismo y misticismo, recibí una nueva invitación de Magda Díaz y Morales; en esta ocasión, para escribir sobre el cuento “La noche”, incluido en el libro homónimo, a fin de celebrar, en 2013, sus cincuenta primeros años de vida. El resultado fue el ensayo “Los placeres de la ambigüedad”. Dos años después, en este 2015, es decir, veintiún años de aquel memorable 1994, aparece por fin el libro Homenaje a Juan García Ponce, coordinado por Magda, quien escribió la presentación y uno de los ensayos (sobre el cuento “Tajimara”). Sin contar la presentación, el libro se compone de diez textos que abordan los relatos de Imagen primera y La noche, ambos de 1963, desde diversos ángulos. Los autores, Isaac Magaña G Cantón, Claudia Chibici-Revneanu en unión con Gonzalo Soltero, Liviu Lutas, Alfredo Tenoch Cid Jurado, Asmara Gay, Alfredo Pavón, Iván Ruiz, Cecilia Eudave, Magda Díaz y quien esto escribe, contemplaron y sintieron estas obras, reflexionaron sobre ellas y expresaron por escrito lúcidas lecturas que revelan una parte de la poética de uno de los mejores narradores, ensayistas y críticos del siglo XX en México. Este nuevo libro, coordinado por Magda, sin duda suscitará mayores reflexiones, en la medida en que la obra de García Ponce, como la de cualquier gran artista, es inagotable.

Magda Díaz y Morales (coordinadora), Homenaje a Juan García Ponce. Imagen Primera y La Noche cincuenta años después, Instituto Veracruzano de la Cultura (IVEC)/Conaculta, México, 2015; 207 pp.

El libro será presentado en la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM el próximo 29 de mayo.

23 de abril de 2015

Homenaje a Juan García Ponce: Imagen Primera y La Noche cincuenta años después


Homenaje a Juan García Ponce: Imagen Primera y La noche cincuenta años después

El próximo lunes 27 de abril, dentro del marco de la Feria Internacional del Libro Universitario, se presenta el libro de ensayos Homenaje a Juan García Ponce: Imagen Primera y La noche cincuenta años después, coordinado por Magda Díaz y Morales, México: Colección Voladores, IVEC / Conaculta, 2015.

12:30 horas, en el Salón Ramón Rodríguez del Deportivo OMEGA, Xalapa, Ver.

Lo presentan: Asmara Gay, Alfredo Tenoch Cid Jurado e Isaac Magaña Gcantón. La portada del libro es del pintor, Sergio Astorga.

La presentación en la UNAM se realiza el 29 de mayo, sala A de la Facultad de Filosofía y Letras, a las 12:00 horas. Lo presentamos Cecilia Eudave, Iván Ruiz y yo, modera la mesa Isaac Magaña Gcantón.

 

Y dentro del ciclo Palabras de autor. Conversaciones se presenta en El Ágora de la Ciudad, el 17 de junio, a las 19:00 horas, en la Sala 1.
Presentamos: Norma Angélica Cuevas, Claudia Domínguez y yo. Modera la mesa Víctor Hugo Vásquez Rentería.

1 de marzo de 2015

Consejos de Baudelaire

Después de atravesar victorioso los años salvajes de su juventud y con cierta madurez tanto creativa como emocional, Baudelaire redactó algunas sugerencias para todos aquellos que pretendían la misma suerte del genio francés, convertirse en escritores. En sus “Consejos para los jóvenes literatos”, detalló diez indicaciones directas y concisas, que ofrecía a las nuevas semillas de la creación literaria.

Las sugerencias del poeta francés, a pesar de que fueron tejidas hace siglo y medio, no han agotado su poder de actualidad. Leerlas en una época como la nuestra, en la cual levantas una piedra y encuentras a un joven escritor, es un buen ejercicio para medir los talentos efectivos y no ahogarnos en la esclerosis del despotismo ingenuo, de querer ser recordado por la historia de la literatura universal antes de tiempo.

La primera regla, según Baudelaire, para quienes pretenden iniciar una carrera literaria, es que la inspiración es más un asunto de trabajo constante y disciplinado, que un impulso azaroso de creatividad. No hay éxito fortuito, sino sólo una “una lenta agregación de éxitos moleculares; pero generaciones espontáneas y milagrosas jamás”.

El trabajo paulatino desarrollado a lo largo de los años, es lo único que podría desencadenar logros. Ser un escritor poco leído, o muy leído pero mal juzgado, no es una cuestión de mala suerte, sino más bien de poca dedicación. Lo anterior con sus debidas y concretísimas excepciones.

Otra de las exhortaciones del poeta francés, se centra en las relaciones personales de los escritores jóvenes con su público, con sus lectores y hacia los compañeros del mismo oficio. Baudelaire recomienda no caer en el vicio de los chismes y pugnas sentimentales, que nada aportan al trabajo de escritura. “Algo muy imprudente; es hacerse de un enemigo, sin beneficio ni provecho”. Lo mejor es mantenerse al margen de los conflictos de lavadero que siempre consigna el mundo literario.

El poeta francés, también sugiere no perder el tiempo en demostrar por qué determinado individuo es un imbécil, ya que a los imbéciles lo mejor es ignorarlos. Pero en el caso de que alguien quisiera aclarar que uno es el imbécil, lo mejor será sonreír y sentirse halagado por el esmero de que otro ocupe tanta de su energía en calumniarnos. Hay que combatir las críticas desde las alturas de la inteligencia, evitando rebajarse a la bajeza de las injurias. Porque donde hay agua sucia, más abajo hay lodo y uno podría quedarse.

Baudelaire también da consejos para tener una vida sana, como la de llevar una buena alimentación, “ya que es la única cosa necesaria para los escritores fecundos”. También recomienda no malgastar demasiado tiempo en amantes, ya que podrían ser la perdición de cualquiera. Siempre es mejor poner un freno a la exuberancia de los sentimientos, porque quitan mucha energía, sobre todo cuando se es muy joven.

Otro consejo básico, es que “a pesar del desorden que haya acompañado a veces al genio, lo más importante es no tener acreedores jamás”. Porque las deudas queman la tranquilidad mental de cualquiera, y ésta es sin duda una cualidad esencial para seguir escribiendo. Vivir sin tener que preocuparse por comprometer la pluma para saldar monstruosas deudas, es una exigencia que todo escritor joven habrá de considerar.

Baudelaire no sólo pensó qué cosas habrá de llevar a cabo un joven para convertirse en escritor, sino también cuánto debe cobrar en el momento de ya serlo. Escribir también es un trabajo, entonces, ¿por qué no se ha de exigir un pago por dicha labor?

El poeta francés insta a los jóvenes escritores a no devaluar su talento y cobrar lo justo por sus publicaciones. Porque “la literatura, que es la materia más inapreciable, es ante todo una serie de columnas escritas; y el arquitecto literario, cuyo sólo nombre no es una probabilidad de beneficio, debe vender a cualquier precio”.

"Consejos para jóvenes creadores"
Julieta Lomelí Balver
Milenio, 1.03.2015

28 de febrero de 2015

Arte de amar

Arte de amar
Si quieres sentir la felicidad de amar, olvida tu alma.
 El alma es lo que estropea el amor.
 Sólo en Dios puede encontrar satisfacción, no en otra alma.
 Sólo en Dios, o fuera del mundo.
 Las almas son incomunicables.
 Deja a tu cuerpo entenderse con otro cuerpo,
 porque los cuerpos se entienden, pero las almas no.
Manuel Bandeira.

22 de febrero de 2015

Un poema

El escritor José D. Diez, escribe este poema:
Perdona, mi amor. Tengo que confesarte que ayer me fui de putas. No, no fue porque no estabas y lo necesitaba, ¿me comprendes? No, tampoco fue por disfrutar de la experiencia de estas mujeres, cansado de la rutina. Mucho menos por despecho al ver que tú últimamente me rehuías. Ni porque me atraía transgredir el sagrado principio de fidelidad. Por supuesto que tampoco porque ya no me atraigas; porque estás gorda, los pechos caídos, por tu dentadura postiza inestable, porque no te duchas cuando nos acostamos, porque te huele el aliento, porque casi no tenemos cosas que decirnos... Me fui de putas, mi amor, porque necesitaba que alguien fingiera que me amaba; que se excitara haciendo el amor conmigo, aunque fuese mentira; que no le diera repugnancia mi pene, aunque lo disimulara; que no hiciese alusiones a mi vientre prominente, aunque lo pensara; que no rehuyera mi boca, aunque quisiera; que me encontrara un buen amante, aunque no lo sintiera... Yo, mi amor, necesito de esas mentiras, y tú ni siquiera tienes ganas de mentirme. Por eso me fui de putas, mi amor. Y yo qué sé, por qué no te miento ahora.